Hemos visto como el Dios de amor, nos ha usado para traer almas a sus pies. Además la gracia del cielo nos ha dejado ver enfermos recibir sanidad y liberación.
Con gran entusiasmo y pasión hemos podido llegar hasta lugares donde venciendo los obstaculos, hemos llegado a la montaña y lugares remotos para nosotros donde Dios se ha glorificado. En Honduras vimos como Dios unía a su pueblo y a las almas para recibir la palabra y ver los milagros de Dios.
Tuvimos la oportunidad de reunir todos los pastores de la zona y darles conferencias y compartir un tiempo de koinonia. Dios se movió y todos fuimos impactados con la presencia del trino Dios. Los pastores y sus líderes se fueron muy contentos de haber recibido instrucciones y recursos para seguir trabajando.
Todavia estamos recibiendo noticias de como se están abriendo nuevos campos de predicación. Dios sigue usando al Pastor Carlos Zelaya y su equipo en la obra. El crecimiento es constante y la obra sigue prosperando en todos los sentidos.
Pido la oracion por Honduras y los ministros de Dios. Si Dios permite, regresaremos el próximo año.
Alli se lleno la cancha de baloncesto de jóvenes deseosos de adorar y oír palabra del cielo. Creo que se reunieron mas de 700 o 800 jóvenes. El gozo del Señor llenó todo aquel recinto y la presencia de Dios se derramó con poder.
Después de la actividad nos fuimos a hacer trabajo evangelístico en la Reforma a unas dos horas de la capital. Allí se hicieron talleres. Talleres de lavado del cabello a las niñas, corte de pelo a los niños, además de darles instrucciones bíblicas y repartirles útiles escolares. Fue una gran fiesta.
Pudimos ir a un nuevo campo donde hay una congregación preciosa de niños y adultos. Damos gloria a Dios por tantas bendiciones.
En ese viaje pudimos trabajar con mas de 500 niños. Esperamos poder continuar ayudando a esa niñez y juventúd dominicana y en otros países. Os invitamos a orar por la obra misionera y el trabajo que hay por delante. Gracias por su ayuda y sus oraciones.




